Para mi madre, el más barato que haya en el súper sirve
El "cepo de las abuelas" en su máximo esplendor. Le compras el móvil de cien euros de marca blanca porque "solo lo quiere para WhatsApp". Meses después te toca hacer de soporte técnico porque el teclado tarda cinco segundos en aparecer y la memoria se ha llenado con tres fotos de Piolín. Lo barato sale carísimo en dolores de cabeza. Un móvil con procesador agónico y componentes de saldo es una tortura diaria para personas mayores que no saben limpiar la caché. Gástate cincuenta pavos más en algo digno y demuéstrale a tu madre que la quieres un poco.