Meter el móvil a la nevera si se calienta jugando
Estás dándole caña a un juego pesado, el aluminio te quema las manos y, en un ataque de genialidad, lo metes al congelador dos minutos. Acabas de firmar la sentencia de muerte de la placa base. El choque térmico extremo genera condensación instantánea de agua dentro del teléfono cerrado. Unas gotitas de agua microscópicas tocando los circuitos integrados y se acabó la partida para siempre. Si se calienta, apaga la pantalla, déjalo en la mesa y espera. Si el rendimiento térmico da asco, es hora de buscar el Movilazo del mes.