Tener el NFC activado chupa la batería
El NFC es esa magia que te permite pagar el café en la calle sin sacar la cartera. Y no, no gasta batería. El chip NFC está literalmente "dormido" y solo se despierta una fracción de segundo cuando lo pegas al datáfono a un par de centímetros. Su consumo es cercano a cero absoluto. Tenerlo apagado por miedo a quedarte sin carga es de ser un paranoico de manual. Actívalo, paga como un señor del siglo XXI y si tu móvil te deja tirado, ya toca buscar sustituto en nuestra web.